Existe una gran variedad de suturas quirúrgicas, cada una está diseñada para diferentes aplicaciones. El caso de la seda negra trenzada, es un tipo de sutura quirúrgica no absorbible, de origen animal. Tiene un multifilamento y está recubierta con silicona que minimiza las reacciones de los tejidos afectados. Si bien, es una sutura que se fabrica a partir de la proteína producida por el gusano de seda, sus principales características le permiten ser manipuladas con gran facilidad.

Este tipo de sutura quirúrgica se utiliza en procedimientos de cirugía general, cirugía plástica, cirugía dental, cirugía oftálmica, gastroenterología, gastrointestinal, cierre cuticular, cierre de piel, neurocirugía y ligaduras.

No se recomienda en procedimientos de urología porque facilita la formación de cálculos alrededor de la sutura. Tampoco debe ser utilizada en áreas de infección o contaminación.